TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO PARA SUBASTAS

En esta entrada quiero contaros cómo es mi trabajo de traducción de manuscritos del ruso, una especialización quizá no tan conocida pero muy enriquecedora, y a la que me llevo dedicando desde hace más de tres años.

No es un área que uno tiene en mente cuando empieza su carrera profesional como traductor. Sin embargo, tuve la suerte de que el cliente se pusiera en contacto conmigo gracias a las recomendaciones que le habían proporcionado sobre mí. Buscaban a un traductor que fuera capaz de realizar la traducción de manuscritos del ruso nada más ni menos que de relevantes personajes históricos rusos para posteriormente subastarlos.

Era mi primer cliente directo y un encargo un tanto distinto a lo habitual. Tras superar una prueba tuve que presupuestar dieciséis manuscritos escaneados en formato pdf y traducirlos posteriormente, siguiendo las peticiones del cliente. Fueron varias semanas de tensión y nervios (¿Y si no lo hacía bien o no pudiera leer todas las palabras?), pero al final todo salió como tenía que salir, y el cliente quedó satisfecho.

Ahora, más de tres años después, puedo afirmar que, junto con la traducción literaria, es uno de los tipos de las traducción que más disfruto. He aprendido mucho sobre las personalidades más relevantes de la historia de Rusia y poder leer sus cartas manuscritas es, sin duda alguna, una manera única de conocerlos.

 

1. EN QUÉ CONSISTE

A grandes rasgos consiste en realizar traducción de manuscritos del ruso y a veces proporcionar un resumen de los datos más relevantes si el documento es muy largo. Lo que nunca puede faltar en una traducción de este tipo son las fechas y los lugares, los nombres y las firmas, y cualquier otro dato que puede influir en la posterior tasación del documento.

 

2. TIPO DE DOCUMENTOS

Los tipos de documentos que me suelen llegar son:

DOCUMENTOS MANUSCRITOS

-cartas oficiales o personales

-decretos reales

-autógrafos: fotos y postales

-frases de escritores y filósofos

-poemas

DOCUMENTOS MECANOGRAFIADOS

-contratos

-cartas oficiales

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

3. EL PROCESO

Al recibir el documento tengo que evaluarlo de la siguiente manera:

Si es manuscrito (la mayoría de las veces) o mecanografiado. Si es manuscrito ya sé que me llevará bastante más tiempo y esfuerzo.

La época. Dependiendo de la época sé que voy a tener que enfrentarme a un lenguaje distinto. No es lo mismo traducir un decreto real del siglo XVIII que una carta personal de mediados del siglo XX.

La letra. Si ya he traducido anteriormente cartas del mismo autor y conozco su letra y su estilo, el trabajo será mucho más fácil y rápido que traducir una letra desconocida.

Hay veces que el cliente no sabe a quién pertenece el documento. Entonces tengo que utilizar todos los datos identificables para determinar la autoría. Los nombres, las firmas, al igual que las fechas y los lugares son datos esenciales a la hora de traducir los documentos para posteriormente subastarlos.

Una vez identificado el autor y la época, tengo que buscar información relevante sobre él. No basta con saber su nombre, sino también a qué se dedicaba y los personajes de su entorno, en suma, todo aquello que pueda ayudar a la hora de traducir el texto plagado de referencias históricas.

No todos los documentos son iguales y, por tanto, el método de traducción varía. A veces, cuando se trata de manuscritos largos, tengo que traducir solo los datos principales como los nombres de personas y lugares, las fechas y las firmas, y el resumen del cuerpo del texto. Aunque, más a menudo me toca traducir del ruso documentos más cortos y resulta imprescindible conseguir leer el texto manuscrito entero.

Por ejemplo, hace poco tuve que traducir un documento dedicado a una figura relevante de la época soviética, y que iba firmada por otras tres personas. De los cuatro nombres solo tenía conocimiento del nombre de la persona en la dedicatoria, el resto eran firmas ilegibles. Se lo dije al cliente, que se mostró comprensivo pero, evidentemente, lo que le interesaba eran los nombres, y si los identificaba, pues mejor. El proceso fue el siguiente: leí sobre el personaje que podía identificar y me fijé bien en las fechas; el folleto sobre el que estaba firmado también me daba pistas. Pensé que si iba dedicado a ese personaje por otros tres, debían de pertenecer al mismo campo y ser más o menos de la misma época. Busqué uno por uno a los personajes relevantes del campo en cuestión y fui comparando sus firmas con las que aparecían en el documento. Al final pude identificar a los tres que faltaban. Por suerte encontré la pagina rusa del Museo del Autógrafo, lo que me facilitó bastante el proceso de identificación.

 

4. PROBLEMAS AÑADIDOS

Al tratarse la mayoría de las veces de manuscritos, la principal dificultad consiste en conseguir entender la letra. No soy una experta en grafología, por lo tanto algunos casos pueden complicarse. Entonces hay que recurrir a la gramática, o incluso al sentido común para completar el significado. Además, hay que tener en cuenta que el lenguaje y la grafía han ido cambiando a lo largo de los siglos, y lo que se puede encontrar normalmente en una carta del siglo XVIII, no va a aparecer en una del los principios del XX. Un interesante artículo sobre los cambios en la lengua rusa se puede leer aquí. A todo esto hay que añadirle las faltas e incongruencias cometidas por los propios autores de las cartas, lo cual puede llegar a dificultar la comprensión del texto escrito.

Por otro lado está el formato. Me envían el manuscrito escaneado en pdf, por lo que no puedo usar una herramienta TAO. Pero sí suelo usar software de edición fotográfica para jugar con los contrastes en caso de falta de nitidez.

La urgencia nunca es el mejor aliado del traductor, pero en el caso de la traducción de manuscritos del ruso es aún más complejo porque se necesita más tiempo en leer el texto que en traducirlo. Sin embargo, esta primera parte es igual de emocionante (aunque a veces puedes llegar a desesperarte) que la segunda.

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

5. EL PRESUPUESTO

A la hora de emitir el presupuesto hay que tener en cuenta varios factores que he mencionado antes: si es un manuscrito o un documento mecanografiado, la claridad de la grafía, el lenguaje, disponer o no del nombre del autor y el plazo. Normalmente se trata de documentos breves, pero una grafía poco clara puede alargar bastante el tiempo necesario para hacer una buena traducción de manuscritos del ruso. Recuerdo que en un par de ocasiones he tenido que rechazar los encargos porque la letra era ilegible. Sabía que no iba a distinguir más que unas pocas palabras, y sería una pérdida de tiempo para mí y el cliente. Por suerte, después de tres años, he aprendido bastante de la grafía del siglo XVIII, XIX y XX, y soy capaz de leer incluso la letra poco cuidada.

 

CONCLUSIÓN

Hasta ahora he traducido cartas y decretos de la realeza y nobleza rusa, de altos rangos militares, dirigentes políticos de la era soviética, cartas de escritores, poetas, científicos, empresarios, compositores y fotógrafos. Cada documento es único y permite acercarme a los personajes de un modo que no permiten los libros de historia. Como decía antes, no es un tipo de traducción a la que se me hubiese pasado por la cabeza dedicarme en un principio, pero me resulta muy gratificante. Creo que, junto con la traducción literaria, he encontrado en la traducción de manuscritos del ruso el tipo de traducción que más me entusiasma.

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

Para conocerme mejor y contratar mis servicios de traducción, visita mi página web profesional SVTraducciones.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies